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Preguntas frecuentes

¿QUÉ PUEDO SENTIR EN LA SESIÓN DE REIKI?

Es una experiencia individual acorde a su propia sensibilidad, apertura a recibir. La confianza, si es su primera vez, puede llegar con curiosidad o con dudas, temores, o determinadas expectativas. Si ha recibido otras veces la persona está más relajada sin embargo si siente algo diferente le puede llamar la atención.

Desde frío, calor, hormigueo, sentir mis manos calientes o no sentir nada, relajarse y dormir. Ver imágenes, colores, expresar emociones sin previo aviso y sin saber el porqué. La necesidad de hablar, de compartir lo que le está pasando.
Será diferente de momento a momento, de sesión en sesión, hasta de un practicante a otro.

Hay que recordar que la “imposición de manos” existe desde el comienzo de los tiempos. No tiene misterio, de pequeños ante cualquier malestar o dolor, la primera reacción es tocar donde molesta o duele.

¿NECESITO CREER EN REIKI PARA QUE TENGA EFECTO?

No. Y los ejemplos más claro de ello pueden ser un bebé recién nacido o una mascota que se acerca y permanece tranquila hasta que siente que es suficiente.

¿CON QUÉ FRECUENCIA ES BUENO RECIBIR REIKI?

La respuesta contundente es CUANTO + MEJOR.
Si has aprendido reiki, tienes la facilidad de tenerlo en tus manos para darte a la hora que puedas y por el tiempo que dispongas. El integrarlo como parte de la rutina diaria trae ventajas indiscutibles a tu bienestar y salud.

Cuando hay malestares, si está viviendo alguna dificultad, hay un tema de salud que atender o simplemente te sientes con poca energía, sin fuerzas, sin ganas de socializar, de salir….. es el momento de recibir una sesión de reiki.
Lo tengas o no en tus manos precisas recibir reiki. Generalmente se aconseja un mínimo de cuatro sesiones, una por día durante cuatro días consecutivos. Luego se irá espaciando según los cambios y nuevas necesidades.

¿REIKI PUEDE HACER DAÑO O ME PUEDEN HACER DAÑO CON REIKI?

La respuesta a ambas preguntas es no. Sin embargo, reiki puede generar lo que se llama «crisis de sanación». La persona se puede sentir más vulnerable, con mayor sensibilidad, con cierto malestar, deseos de llorar, de estar en casa, de comer algo en particular.

La crisis es breve y muy sanadora.  Es más el tenerla es señal de que algo se ha puesto en marcha y que reiki está funcionando.